El si y el hubiera son palabras que separadas pueden parecer muy inocentes, pero ponlas juntas lado a lado y tienen el poder de acosarte, por el resto de tu vida: Si hubiera, si hubiera, qué tal si hubiera.
No sé cómo terminó tu historia, pero si lo que sentías entonces era verdadero amor, nunca es demasiado tarde. Si antes era real, ¿por qué no va a serlo ahora? Sólo necesitas el valor de seguir a tu corazón.
Yo no sé cómo se siente un amor como el de Julieta, un amor que te hace dejar a tu familia, o cruzar océanos, pero quiero creer que si puedo sentirlo alguna vez, encontraré el valor de retenerlo…
Cartas a Julieta.
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