Esta semana ha sido la más difícil de mi vida. Me siento tan desprotegida y vulnerable. Sé que no estoy sola, pero sin ti ya nada es lo mismo.
No puedo dejar de recordar una y otra vez todos los detalles del último día contigo, los planes que teníamos, la felicidad que sentía por saber que ahora ibamos a estar viviendo juntas nuevamente.
Extraño esa paz, esa seguridad al tenerte cerca, esa sensación de que no importaba lo mal que estuviera todo, tú siempre ibas a estar ahí para cuidarme.
Ahora temo olvidar tu voz, tu perfume, tu sonrisa, la forma en que me tomabas la mano y me decías que todo iba a estar bien.
Debo seguir con mi vida, sé que así lo querrías, pero no tienes idea cómo duele y lo difícil que se me hace. Sólo te pido que me des fuerza para continuar.
Te amo mami.