La vida es tan frágil... puede terminar en cualquier momento, por la razón más inesperada, cuando menos lo pensamos.
Es terrible ver cómo personas con toda una vida por delante, con proyectos, familias, dejan de existir de forma tan repentina.
A veces olvidamos que nuestro destino inevitablemente es morir algún día. Vivimos acelerados, individualistas, sin preocuparnos del resto, y sólo en situaciones como la ocurrida este fin de semana en Chile nos damos un tiempo para pensar.
Es importante reflexionar al respecto, no podemos dejar pasar la vida ante nuestros ojos sin disfrutarla, atesorando cada momento como único, compartiendo y ayudando a los demás. Al final de cuentas eso es todo lo que importa luego de que partimos.
Este viernes murieron 21 personas y no puedo dejar de pensar en sus familias, el dolor de perder a un ser querido es muy grande… la misión ahora es terminar lo que quedó inconcluso y así honrar sus memorias.
Ojalá esto nos sirva para no olvidar siempre decir “te quiero”, demostrar cariño, expresar lo que sentimos, hacerle saber a nuestros seres queridos lo importante que son, porque no sabemos cuándo dejarán de estar con nosotros.
Aprovechemos que aún estamos aquí, ahora es cuando…. carpe diem.
* Un saludo especial para Joaquín, espero que lo que escribí te llegue de algún modo, sé que cada día intentas ser una mejor persona, y aunque no te lo diga muy seguido, te quiero :)