Una gota en el océano, un cambio en el clima.
Rezaba para que tú y yo termináramos juntos.
Es como querer que llueva, estando en el desierto,
pero te estoy sosteniendo más cerca que a la mayoría,
porque tú eres mi cielo.
No quiero perder el fin de semana,
si no me amas, fingiré.
Unas pocas horas más, entonces será hora de irse.
Es demasiado tarde para llorar, demasiado roto para seguir.
Confianza fuera de lugar y viejos amigos.
Nunca hay que lamentar los errores.
Todavía no puedo dejarte ir, la mayoría de las noches no puedo dormir.
No tomes lo que no necesitas, de mí.
* Una de esas canciones melancólicas que no puedo dejar de escuchar…
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