Confieso que soy una adicta a los concursos, de cualquier tipo, con cualquier premio de por medio. La suerte por lo general está de mi lado, así que más se fomenta mi vicio cada vez que gano algo, desde una crema para las manos hasta un viaje a Buenos Aires.
Hace poco encontré un nuevo concurso: “¿Cuál es tu huella?”. La idea era subir una fotografía donde mostraras algo significativo que hubieras hecho. Estuve pensando todo el día qué podría poner y finalmente decidí no participar todavía.
Esto de dejar “una huella” siempre ha sido todo un tema para mí. No por el hecho de ser recordada o cosas por el estilo, sino que porque siento que si venimos al mundo es con el propósito de hacer algo productivo en él. ¿De qué sirve sólo estar de paso y no contribuir en nada? No tiene sentido.
Desde muy pequeña me inculcaron 4 valores fundamentales en el colegio: singularidad, apertura, autonomía y trascendencia. Desde entonces le di vueltas muchas veces al tema… hasta el día de hoy.
El sentido más inmediato y elemental de la voz, trascendencia se refiere a una metáfora espacial. Trascender (de trans, más allá, y scando, escalar) significa pasar de un ámbito a otro, atravesando el límite que los separa. Desde un punto de vista filosófico, el concepto de trascendencia incluye además la idea de superación. En la tradición filosófica occidental, la trascendencia supone un «más allá» del punto de referencia. Trascender significa la acción de «sobresalir», de pasar de «dentro» a «fuera» de un determinado ámbito, superando su limitación o clausura.
Entonces, apegándonos a esta definición, para trascender es necesario que seamos muy buenos en algo y utilicemos esta capacidad, talento o como quieran decirle no sólo en nosotros, sino también con el resto. No sirve de nada ser egoístas, porque sólo compartiendo podemos lograr grandes cosas.
Entonces, si eres muy bueno en algo artístico, generando conciencia, creando proyectos o sabes mucho sobre algún tema en particular, aprovéchalo y no te avergüences de mostrarlo al resto. No para que te admiren, sino para hacer que otros también hagan lo mismo y así se genere algo positivo… tú ganas conociendo a personas con tus mismos intereses, sintiéndote bien con quien eres, y los demás ganan aprendiendo algo nuevo, disfrutando tus capacidades y aptitudes.
Ahora deberé pensar cómo quiero contribuir en todo esto.
Y tú, ¿cuál es tu huella?