¡Muy bien! Llegó mi semana favorita del año. Es tiempo de pensar en lo bueno, lo malo y lo feo; en lo que nos hizo sonreír, llorar, soñar, crecer y vivir; en las personas que se volvieron importantes, en las que desaparecieron del mapa, las que te defraudaron y las que te dieron más de lo que esperabas; en las metas que teníamos, las que logramos cumplir y las que una vez más dejamos inconclusas.
Debo confesar que tenía expectativas bastante altas para este año.
Comencé el 2010 con todas las ganas de pasar todos mis ramos, de por fin estar en 2º y bueno, no lo intenté lo suficiente y por lo tanto seguí con ramos de primero que hasta ahora no logro pasar jajá Me prometí estudiar a conciencia (otra cosa que tampoco cumplí) y finalmente todo esto es sólo mi culpa y de nadie más, I know it ;)
Con respecto al amor, todo igual que siempre. Nada serio, nada relevante, nada que creo recuerde en un tiempo más. Hasta hace poco creí que me gustaba alguien, pero en un gran debate entre mi corazón y mi cabeza, ganó la razón, así que termino el año solterísima.
Lo que más rescato es que mi suerte este año me acompañó demasiado, ¡nunca había ganado tantas cosas!
En relación a las personas, me desilusioné de dos en particular, pero creo que el problema es que yo esperé más de lo que debía de ellos, así que no los culpo. Lo bueno es que siento que afiancé muchas de las amistades que habían comenzado el 2009 y que ahora son parte fundamental de mi vida.
Mi mayor pena fue perder a mi tía, pero siento que ella está mejor y me cuida desde donde sea que esté ahora.
Mi mayores alegrías me las dieron mis amigos, todos los lindos momentos que pasamos juntos en las buenas y en las malas.
Siento que este año podría haber hecho muchas cosas más, pero como siempre ganó la comodidad que me brinda la seguridad de hacer sólo lo que ya conozco.
Así que en resumen la palabra que resume mi año es: TRANSICIÓN.