A veces me gusta subir a mi terraza a pensar, me encanta ver pasar a la gente sin preocupaciones, los autos a toda velocidad, observar como el día se va transformando en noche, los barcos llegando al puerto, la luna comenzando a brillar y las estrellas titilando tímidamente.
Desde afuera todo se ve tan simple, tan lejano. Es ahí cuando no puedo evitar preguntarme, si vivo en un planeta tan grande, si hay tantas personas interesantes en el mundo, ¿cómo no puedo conocer a alguien que me ayude a olvidar a Sr. X?
Me despierto y pienso si ya estará despierto, almuerzo pensando qué estará comiendo, salgo preguntándome qué es lo hará él hoy… Cuando conocí a N, pensé que era el indicado para “pasar al siguiente capítulo”, pero con él las cosas eran tan perfectas y fáciles que me aburrí de inmediato, realmente no sirvo para relaciones sin drama. Lo más gracioso es que hace poco supe que N estaba comenzando algo con alguien más, y lo primero que hice fue invitarlo a salir, ahora somos amigos, y espero que todo continúe así de bien.
Y bueno, aquí estoy, un frío atardecer de domingo, en que debería estar estudiando, pero en cambio me dedico a escribir sobre mis fallidos amores (si algún día termino medicina, estudiaré periodismo después, lo tengo decidido).
Espero lograr armarme de valor esta semana y por fin tener una seria conversación con Sr. X para aclarar las cosas, esto no puede ni debe seguir así.
Ahora volveré a mi gran estudio del sistema circulatorio, ¡hasta anatómicamente el corazón es complicado! Ironías de la vida.
si es que cuando hay que estudiar se va la cabeza a todos sitios! jeje
ResponderEliminarun besito! te sigo;)
http://mapetitevalise.blogspot.com