Nunca es tarde para partir de nuevo. Sólo basta con proponérnoslo realmente y estar dipuestos a realizar algunos sacrificios al respecto.
Cuando pienso en la persona que era hace un año, no logro renococerme. La vida puede cambiar tanto en tan poco tiempo, y dar un giro en 180° cuando menos lo esperamos.
Desde este año me propongo crecer, reír más y llorar menos. Amar, creer y valorar a los que llenan mi vida de felicidad. Alejarme de lo que me hace mal, tener la capacidad de aceptar y comprender. Conocer nuevas canciones y leer más. Gastar menos tiempo en un mundo cibernético que no es real, pasar más tiempo de calidad con los que quiero y vivir momentos que son por los que vale la pena existir.
Ya no vale la pena seguir amarrada al pasado, siempre va a estar ahí; tampoco es bueno hacer como que nunca pasó... Lo importante es aprender de él, y luego seguir avanzando.
2013, sorpréndeme :)

No hay comentarios:
Publicar un comentario