Estas semanas sin verte me parecieron años. Tanto te quise besar que me duelen los labios. Mira que el miedo nos hizo cometer estupideces. Nos dejó sordos y ciegos tantas veces. Te lloré hasta el extremo de lo que era posible, cuando creía que era invencible. No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo aguante, y lo mejor siempre espera adelante. Y un día después de la tormenta, cuándo menos piensas sale el sol. De tanto sumar pierdes la cuenta, porque uno y uno no siempre son dos. Cuándo menos piensas sale el sol.
*Estoy más decidida que nunca, creo que por fin sé lo que quiero y a quién quiero… Ahora a esperar que todo resulte como quiero :)
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