Hoy en la tarde estaba demasiado estresada después de una semana agotadora. Estaba sola, así que sintonicé la radio más romántica que encontré a todo volumen, me hice una mascarilla facial, un tratamiento para el pelo, llené la tina con agua caliente, le puse sales de baño y me di un exquisito baño. Estuve casi una hora cantando a todo pulmón y pensando…
Todos deberíamos dedicarnos un tiempo durante la semana, es increíble lo mucho que sirve para encontrarnos con nosotros mismos.
Y bueno, hoy llegué a una gran reflexión. Pensé en todas las personas que me importan, que quiero, que son mis amigos, y descubrí algo de lo que nunca me había percatado: a todos los admiro porque tienen cualidades que a mi me gustaría tener también. Por ejemplo mi mejor amiga es demasiada intensa para sus emociones, otro lucha por sus ideales, otros son responsables y estudiosos, otras tienen una fe increíble… Me encantaría poder aprender un poquito de cada uno y lograr convertirme en una mejor persona gracias a ellos :)
Después pensé en cómo me gustaría que fuera el hombre que esté a mi lado. El domingo vi The ugly truth y me reí demasiado porque la protagonista quería que su Mr. Right amara a los gatos y tuviera un trabajo importante. Si tuviera que hacer una lista, esto sería lo esencial para mí:
- Que me escuche y se preocupe por mí.
- Que me haga reír.
- Que sea más alto que yo.
- Que le guste todo tipo de música.
- Que tenga buen gusto en películas.
- Que le guste salir a divertirse ;)
- Que provoque admiración en mí.
¿Todas las relaciones humanas se basarán en la admiración? No lo sé, pero definitivamente es un aspecto fundamental. Es necesario tener modelos a seguir, experimentar la decepción por alguien que no es como pensábamos y tener la cuota de ingenuidad necesaria para creer sin salir lastimados.
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