Y bueno, ya no puedo aplazar más mi recuento de este año que está por terminar, hoy es el último día.
Creo que es tiempo de reconciliarnos con nosotros mismos, poner en una balanza las cosas buenas y malas que nos sucedieron para ver que lado pesa más. Si fueron mayores las alegrías, entonces hay que comenzar el 2010 con toda la energía y agradecimiento posible; si fueron más las tristezas, debemos saber que de lo malo SIEMPRE se aprende de un modo u otro, así que sólo queda tener esperanza y creer que el año que viene en verdad será mejor :)
Hablando sobre mí, no tengo claro qué hice este año. Definitivamente fue mil veces mejor que el 2008, de eso no tengo dudas, pero me queda la sensación de que pude haber dado muchas cosas más. Si hago mi propio balance, las cosas buenas son las que predominan definitivamente, así que estoy demasiado agradecida de las personas que conocí y me hicieron valorar más todo lo que tengo, de mis nuevos amigos, de que ninguno de mis seres queridos tuvo algún problema grave o enfermedad, de que mi familia sigue igual o más unida a pesar de todos los cambios, y por sobre todo, que mi corazón por fin sanó y ya no duele recordar. Sobre las cosas malas, estoy dispuesta a aprender de mis errores para no repetirlos nuevamente, no creo que valga la pena analizarlos o cuestionarme a estas alturas .
Sólo espero que el próximo año las cosas inconclusas de mi lista de propósitos para el 2009 por fin se pueda cumplir :)
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